Arq. Liliana Adamo, en Google+

domingo, 14 de mayo de 2017

EL MITO DE LOS SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR


Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?

La piedra desnuda de tristeza
¡dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta lleno de ilusiones?

¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?

Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...

¡Setenta balcones y ninguna flor!

Cuando recordamos la famosa poesía  "Setenta Balcones y Ninguna Flor", de Baldomero Fernández Moreno , casi mágicamente visualizamos los balcones vacíos del edificio emplazado en la esquina N.O. de Corrientes y Pueyrredón. Pero, ¿realmente ese edificio sirvió de inspiración  al poeta o hubo otros? Es allí  donde comienza una de las leyendas urbanas más repetidas sobre ese soneto.

En  ese punto donde otrora estuviera la playa de carga del Ferrocarril Oeste, se implanta  una impactante construcción desarrollada en esquina. De estilo academicista , diseñada en 1908 por el arquitecto francés Gastón Mallet y el suizo Jacques Dunan, es quizás la mas conocida, por su porte, ubicación y sucesión  de balcones. Varios cuerpos , en la planta baja locales y en la esquina una cúpula con un remate decorativo, construido para la Caja Internacional Mutual de Pensiones. En uno de esos locales  de PB, estaba el conocido Café Paulista abierto las 24 horas, reducto de muchos noctámbulos al igual que Baldomero. Es quizás por su asidua presencia a saborear allí un rico café o por los balcones de esa fachada  que se ha dado inicio al mito.

Otra construcción que da pie a esa historia es la que se encuentra en el barrio de Caballito, Rivadavia al 5800, entre Puán y Pasaje Chirimay. A su frente están las bocas de acceso de la Estación Puán de la línea A, de Subterráneos. El diseño pertenece a Eustaquio Ballester, también de estilo academicista, ocupa una gran parte de la manzana, tiene en su frontis un nombre muy particular "Femenil" ,  rótulo por el cual se lo conoce. Aludía al nombre de una revista femenina de corta trayectoria  que tenía allí sus oficinas.
Su construcción data de 1927/28, ¿y porque la importancia de esta fecha?.. Pues el soneto fue escrito en 1917, por consiguiente imposible haberse inspirado en algo que no existía.
 

También se dijo que otro podía ser el colegio donde era profesor, pero ese dato resulta ser el menos factible.
 
Al final la duda se esclarece con sólo leer las palabras expresadas en SADE (Sociedad Argentina de Escritores) al recibir el Gran Premio de Honor. En esa ocasión definió el edificio inspirador de los setenta balcones y ninguna flor, ni uno más ni uno menos, ubicándolo sobre la actual Av. Libertador a la altura del ya desaparecido Parque Japonés . Eran los balcones desnudos de un edificio nuevo que en una noche en compañía del poeta español Pedro Herreros, fueron contados, uno por uno, desde un lejano banco de piedra. Años mas tarde, su hija lo confirmó , pero indicando que la construcción ya había sido demolida.
 
De toda la obra del poeta este soneto es el mas recordado, la tristeza de la piedra, la falta de presencia de gente, la negación de la hermosura.. Quiero pensar que el objeto de su inspiración aún existe, pues hay muchos edificios en esa zona que cumplen esa consigna, sería solo cuestión a modo de juego poder descubrirlo.

Fotos de la web : Zonaprop.com.ar y Wikipedia
 

sábado, 25 de marzo de 2017

LA PIRAMIDE DE MAYO SE RENUEVA

En la Plaza de Mayo , de la Victoria en 1811, se instala la icónica Pirámide de Mayo, "el Altar de la Libertad".  Espectadora de tantos acontecimientos felices y no tanto, nace por iniciativa de los cabildantes como recordatorio del primer aniversario de la Revolución. No siempre estuvo emplazada en el sitio actual , ni tuvo las mismas características arquitectónicas. Nació como un obelisco hueco de adobe y tirantes de madera, de 13 metros de altura con pedestal de ladrillos y un vaso decorativo rematando el conjunto. Con el tiempo fue sufriendo importantes modificaciones, la incorporación  de un cerco perimetral , la estatua de Libertad o de la Republica que perteneció al primitivo Colón, las cuatro estatuas de mármol de Carrara en la base (La geografía, La astronomía, La Navegación y La Industria), que luego fueron retiradas, entre otras cosas ,pero sin la destrucción de la pirámide original;
Hoy escondida detrás de andamios , tablones y una media sombra azul, están tratando de devolverla a su antiguo esplendor. La restauración comenzó en diciembre de 2016, un mes y medio se tardó en sacarle las 12 capas de pintura, grafitis y pegatinas de su superficie , además de recuperar las cuatro estatuas que habían sido retiradas en 1912. Ocho especialistas trabajan en esa titánica labor con la ambición de que ostente  nuevamente su primitiva belleza  como hace 105 años atrás
Todo aquel curioso que quiera ver el proceso de los restauradores puede acercarse a la Plaza de Mayo, de lunes a viernes de 10 a 11hs y de 13 a 14hs

lunes, 13 de febrero de 2017

 
Centro Naval
Un exponente de la arquitectura francesa en Buenos Aires

Es interesante estudiar el desarrollo y la arquitectura de una ciudad,  es que a través de ella se puede visualizar los distintos estadios de un país.
Esto ocurre con el Centro Naval y los edificios  que lo rodean,  dan una imagen bastante certera de una época y de un país cuya aspiración era imitar a Paris , hecho que convirtió a Buenos Aires en una ciudad con rasgos netamente europeos.

Jóvenes oficiales de la Armada, egresados de las primeras promociones, de la Escuela Naval Militar, querían un club para reunirse y ejercitar su sana camaradería.
Dieron así inicio al Club Naval fundado en 1882. Hasta que se construyó la actual sede en 1914, funcionó en distintos sitios de la ciudad.
En la tradicional esquina de Florida y Córdoba, un monumental portón corona la esquina, hacia ambas calles, la fachada despliega una decoración con motivos marítimos y reminiscencias versallescas
El palacio es obra del arquitecto suizo Jacques Dunant y el francés Gastón Mallet, su obra se inició en 1911 y concluyó en 1914.
El edificio de siete pisos se eleva en noble zócalo de granito de Córdoba. Su decoración externa es del escultor Luis Trinchero.
Sólo el ingreso por la ochava y la majestuosidad del portal de hierro y bronce, exquisitamente trabajado con el bronce proveniente de los cañones de las Guerras de la Independencia, impactan.
La obra estuvo a cargo del empresario metalúrgico Luis Tiberti, quien también ejecutó los portones del Palacio Paz entre otros.
Traspasar su entrada es ingresar al mas bello y acabado ejemplo de arquitectura de la llamada "belle époque" porteña.


Los finos mármoles, el vestíbulo coronado por una gran lámpara de 200 kg. regalo del Diario La Prensa, y una escalera que evoca la Opera de Paris, nos trasportan a tiempos pasados.


En el primer piso ahora llamado Salón Sarmiento, en otras el Salón para fumar o Salón de Socios, lugar de tertulias y debates, se encuentra la mas importante pinacoteca con temas marinos.
En el segundo piso, el Salón de Fiestas está inspirado en la Sala Antiques del Museo del Louvre. Deslumbra por las dimensiones, las arañas y los cielorrasos pintados.



En el cuarto piso la Biblioteca con su revestimiento de madera y exhibidores  vidriados originales, donación del empresario Miguel Mihanovich.
Es destacable el grado de mantenimiento de todo el edificio, la decoración donde destaca el dorado a la hoja, los muros, los muebles. parte de ello es debido a una curiosidad que se da a través de los años.
 

Los artesanos encargados del mantenimiento pasan su legado de padres a hijos y siguen siendo de las mismas familias originarias, teniendo cada uno destinado un sector del palacio.  Así  cada detalle se mantiene en perfecto estado, como rara prueba de la artesanía local.
Otros sectores son el Salón comedor, donde otrora fuera el alojamiento para socios, el Salón de Armas, el Bar, con su nueva decoración, y en el subsuelo la Peluquería y la Sastrería exclusiva para socios



En el 2016, se produjo la apertura al público en general, hoy en dia se puede visitas bajo la guía del grupo del destacado Profesor Lazzari, y resulta un deleite recorrerlo descubriendo la historia particular de cada elemento y de sus salones
 
Nota: Lamentablemente perdí  todas las fotos que saqué en su oportunidad del Centro Naval. Las que se observan en el artículo son algunas extraídas de la web y otras proporcionadas por mi querida amiga Silvia Garbossa. 

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