Arq. Liliana Adamo, en Google+

domingo, 20 de agosto de 2017

CHAFLAN CHANFLE OCHAVAS


La Buenos Aires colonial era una primitiva aldea con manzana cuyas esquinas formaban un angulo recto (90º) , una ciudadela diseñada en forma de cuadricula, articulada sobre dos ejes perpendiculares que corrian de N a S y de E a O.  El cardo y decumano  romano prevaleció en la impronta española.
Pero no solo eso se replicó de nuestros ancestros itálicos. Las OCHAVAS esos triangulos mágicos que desaparecen en cada esquina, ese retiro en diagonal de la edificación, respecto a la vía pública, generalmente a 45º, tuvieron su máximo esplendor en la  época de la Reforma de Roma  realizada por el Papa Sixto V. El Papa quería facilitar el peregrinaje a las siete basílicas. Con ese fin cruzó la ciudad medieval con anchas avenidas para unir los puntos de interés, y en el lugar que se cortaban la Via del Quirinale y la Via Quattro Fontane, decidió coronarlas con cuatro fuentes , para eso tuvo que inventar cuatro ochavas. Y así nació la utilización de  “las ochavas”  con un fin netamente estético
Pero por estas latitudes se les dio otro fin adicional . Recién en 1821 Bernardino Rivadavia en ese momento Ministro del Gobernador  Martín Rodriguez, preocupado por los continuos asaltos, por la inseguridad en las calles, decreta que las construcciones porteñas debían ceder ese triangulo esquinero. La ley de la Ochava permitió mejorar además de lo estético, la seguridad y la visual en las esquinas del tránsito de carruajes en su tiempo, de transporte en general en la actualidad
No con esto pensemos que Bernardino Rivadavia copió a Sixto, sinó que la idea de grandes avenidas que unen importantes edificios  dio origen a los diseños en importante  ciudades europeas   y las ochavas fueron un buen artilugio prácrico para tal fin, que al final copiamos.

CHAFLAN ; CHANFLE y por fin OCHAVA. Si se observa la figura de una manzana sin sus cuatro triángulos esquineros, aparecera la figura geométrica de un octógono, ocho lados, de alli su denominación
En nuestra capital algunas esquinas siguen resistiéndose a ceder esa superficie mágica, la mas conocida es la de Alsina y Defensa (Altos de Elorriaga en el barrio de Monserrat) A ciencia cierta no se sabe exactamente cuantas esquinas completas quedan actualmente, pero se estima que pueden ser alrededor de 30 en todo el país. Seria cuestion de hacer un nuevo registro

 

 

 

martes, 4 de julio de 2017

UN ICONO PORTEÑO VOLVERA A BRILLAR :EL PUENTE NICOLAS AVELLANEDA

El viejo puente , dejará de ser sólo una postal del bario de la Boca, para volver a brillar. Después de 57 años cerrado, el Puente Transbordador Nicolás Avellaneda se está restaurando para lucir como en el mejor momento de su inauguración en 1914.
En otro posteo ya lo he nombrado dando su origen y características. 
Se está refaccionando la estructura de hierro, arenando y cambiando las piezas deterioradas dándole al final el color original al igual que a la barquilla que llevaba en su momento a la Isla Maciel.
La barquilla podía trasladar hasta 30 personas y cuatro automóviles al mismo tiempo y también cruzaba un tranvía. El trayecto se hacía en cuatro minutos, igual tiempo que se tardará cuando lo habiliten
Los trabajos fueron impulsados por ACUMAR y La Fundación por la Boca, encomendados a Vialidad Nacional con un presupuesto de $160 millones
El último paso en esta puesta en valor va a ser la instalación de un dispositivo de Iluminación LED, con variante de colores , similar al de la Torre Eiffel.
Se calcula que a fines de septiembre , inicios de noviembre se habilite y deje de ser solo un ícono estático para transformarse en un lugar de paseo para nacionales y extranjeros, ya que se usará con fines turísticos.

Fuente: Clarín "Iconos Porteños"

domingo, 14 de mayo de 2017

EL MITO DE LOS SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR


Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?

La piedra desnuda de tristeza
¡dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta lleno de ilusiones?

¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?

Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...

¡Setenta balcones y ninguna flor!

Cuando recordamos la famosa poesía  "Setenta Balcones y Ninguna Flor", de Baldomero Fernández Moreno , casi mágicamente visualizamos los balcones vacíos del edificio emplazado en la esquina N.O. de Corrientes y Pueyrredón. Pero, ¿realmente ese edificio sirvió de inspiración  al poeta o hubo otros? Es allí  donde comienza una de las leyendas urbanas más repetidas sobre ese soneto.

En  ese punto donde otrora estuviera la playa de carga del Ferrocarril Oeste, se implanta  una impactante construcción desarrollada en esquina. De estilo academicista , diseñada en 1908 por el arquitecto francés Gastón Mallet y el suizo Jacques Dunan, es quizás la mas conocida, por su porte, ubicación y sucesión  de balcones. Varios cuerpos , en la planta baja locales y en la esquina una cúpula con un remate decorativo, construido para la Caja Internacional Mutual de Pensiones. En uno de esos locales  de PB, estaba el conocido Café Paulista abierto las 24 horas, reducto de muchos noctámbulos al igual que Baldomero. Es quizás por su asidua presencia a saborear allí un rico café o por los balcones de esa fachada  que se ha dado inicio al mito.

Otra construcción que da pie a esa historia es la que se encuentra en el barrio de Caballito, Rivadavia al 5800, entre Puán y Pasaje Chirimay. A su frente están las bocas de acceso de la Estación Puán de la línea A, de Subterráneos. El diseño pertenece a Eustaquio Ballester, también de estilo academicista, ocupa una gran parte de la manzana, tiene en su frontis un nombre muy particular "Femenil" ,  rótulo por el cual se lo conoce. Aludía al nombre de una revista femenina de corta trayectoria  que tenía allí sus oficinas.
Su construcción data de 1927/28, ¿y porque la importancia de esta fecha?.. Pues el soneto fue escrito en 1917, por consiguiente imposible haberse inspirado en algo que no existía.
 

También se dijo que otro podía ser el colegio donde era profesor, pero ese dato resulta ser el menos factible.
 
Al final la duda se esclarece con sólo leer las palabras expresadas en SADE (Sociedad Argentina de Escritores) al recibir el Gran Premio de Honor. En esa ocasión definió el edificio inspirador de los setenta balcones y ninguna flor, ni uno más ni uno menos, ubicándolo sobre la actual Av. Libertador a la altura del ya desaparecido Parque Japonés . Eran los balcones desnudos de un edificio nuevo que en una noche en compañía del poeta español Pedro Herreros, fueron contados, uno por uno, desde un lejano banco de piedra. Años mas tarde, su hija lo confirmó , pero indicando que la construcción ya había sido demolida.
 
De toda la obra del poeta este soneto es el mas recordado, la tristeza de la piedra, la falta de presencia de gente, la negación de la hermosura.. Quiero pensar que el objeto de su inspiración aún existe, pues hay muchos edificios en esa zona que cumplen esa consigna, sería solo cuestión a modo de juego poder descubrirlo.

Fotos de la web : Zonaprop.com.ar y Wikipedia
 

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