Arq. Liliana Adamo, en Google+

martes, 4 de julio de 2017

UN ICONO PORTEÑO VOLVERA A BRILLAR :EL PUENTE NICOLAS AVELLANEDA

El viejo puente , dejará de ser sólo una postal del bario de la Boca, para volver a brillar. Después de 57 años cerrado, el Puente Transbordador Nicolás Avellaneda se está restaurando para lucir como en el mejor momento de su inauguración en 1914.
En otro posteo ya lo he nombrado dando su origen y características. 
Se está refaccionando la estructura de hierro, arenando y cambiando las piezas deterioradas dándole al final el color original al igual que a la barquilla que llevaba en su momento a la Isla Maciel.
La barquilla podía trasladar hasta 30 personas y cuatro automóviles al mismo tiempo y también cruzaba un tranvía. El trayecto se hacía en cuatro minutos, igual tiempo que se tardará cuando lo habiliten
Los trabajos fueron impulsados por ACUMAR y La Fundación por la Boca, encomendados a Vialidad Nacional con un presupuesto de $160 millones
El último paso en esta puesta en valor va a ser la instalación de un dispositivo de Iluminación LED, con variante de colores , similar al de la Torre Eiffel.
Se calcula que a fines de septiembre , inicios de noviembre se habilite y deje de ser solo un ícono estático para transformarse en un lugar de paseo para nacionales y extranjeros, ya que se usará con fines turísticos.

Fuente: Clarín "Iconos Porteños"

domingo, 14 de mayo de 2017

EL MITO DE LOS SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR


Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?

La piedra desnuda de tristeza
¡dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta lleno de ilusiones?

¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?

Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...

¡Setenta balcones y ninguna flor!

Cuando recordamos la famosa poesía  "Setenta Balcones y Ninguna Flor", de Baldomero Fernández Moreno , casi mágicamente visualizamos los balcones vacíos del edificio emplazado en la esquina N.O. de Corrientes y Pueyrredón. Pero, ¿realmente ese edificio sirvió de inspiración  al poeta o hubo otros? Es allí  donde comienza una de las leyendas urbanas más repetidas sobre ese soneto.

En  ese punto donde otrora estuviera la playa de carga del Ferrocarril Oeste, se implanta  una impactante construcción desarrollada en esquina. De estilo academicista , diseñada en 1908 por el arquitecto francés Gastón Mallet y el suizo Jacques Dunan, es quizás la mas conocida, por su porte, ubicación y sucesión  de balcones. Varios cuerpos , en la planta baja locales y en la esquina una cúpula con un remate decorativo, construido para la Caja Internacional Mutual de Pensiones. En uno de esos locales  de PB, estaba el conocido Café Paulista abierto las 24 horas, reducto de muchos noctámbulos al igual que Baldomero. Es quizás por su asidua presencia a saborear allí un rico café o por los balcones de esa fachada  que se ha dado inicio al mito.

Otra construcción que da pie a esa historia es la que se encuentra en el barrio de Caballito, Rivadavia al 5800, entre Puán y Pasaje Chirimay. A su frente están las bocas de acceso de la Estación Puán de la línea A, de Subterráneos. El diseño pertenece a Eustaquio Ballester, también de estilo academicista, ocupa una gran parte de la manzana, tiene en su frontis un nombre muy particular "Femenil" ,  rótulo por el cual se lo conoce. Aludía al nombre de una revista femenina de corta trayectoria  que tenía allí sus oficinas.
Su construcción data de 1927/28, ¿y porque la importancia de esta fecha?.. Pues el soneto fue escrito en 1917, por consiguiente imposible haberse inspirado en algo que no existía.
 

También se dijo que otro podía ser el colegio donde era profesor, pero ese dato resulta ser el menos factible.
 
Al final la duda se esclarece con sólo leer las palabras expresadas en SADE (Sociedad Argentina de Escritores) al recibir el Gran Premio de Honor. En esa ocasión definió el edificio inspirador de los setenta balcones y ninguna flor, ni uno más ni uno menos, ubicándolo sobre la actual Av. Libertador a la altura del ya desaparecido Parque Japonés . Eran los balcones desnudos de un edificio nuevo que en una noche en compañía del poeta español Pedro Herreros, fueron contados, uno por uno, desde un lejano banco de piedra. Años mas tarde, su hija lo confirmó , pero indicando que la construcción ya había sido demolida.
 
De toda la obra del poeta este soneto es el mas recordado, la tristeza de la piedra, la falta de presencia de gente, la negación de la hermosura.. Quiero pensar que el objeto de su inspiración aún existe, pues hay muchos edificios en esa zona que cumplen esa consigna, sería solo cuestión a modo de juego poder descubrirlo.

Fotos de la web : Zonaprop.com.ar y Wikipedia
 

sábado, 25 de marzo de 2017

LA PIRAMIDE DE MAYO SE RENUEVA

En la Plaza de Mayo , de la Victoria en 1811, se instala la icónica Pirámide de Mayo, "el Altar de la Libertad".  Espectadora de tantos acontecimientos felices y no tanto, nace por iniciativa de los cabildantes como recordatorio del primer aniversario de la Revolución. No siempre estuvo emplazada en el sitio actual , ni tuvo las mismas características arquitectónicas. Nació como un obelisco hueco de adobe y tirantes de madera, de 13 metros de altura con pedestal de ladrillos y un vaso decorativo rematando el conjunto. Con el tiempo fue sufriendo importantes modificaciones, la incorporación  de un cerco perimetral , la estatua de Libertad o de la Republica que perteneció al primitivo Colón, las cuatro estatuas de mármol de Carrara en la base (La geografía, La astronomía, La Navegación y La Industria), que luego fueron retiradas, entre otras cosas ,pero sin la destrucción de la pirámide original;
Hoy escondida detrás de andamios , tablones y una media sombra azul, están tratando de devolverla a su antiguo esplendor. La restauración comenzó en diciembre de 2016, un mes y medio se tardó en sacarle las 12 capas de pintura, grafitis y pegatinas de su superficie , además de recuperar las cuatro estatuas que habían sido retiradas en 1912. Ocho especialistas trabajan en esa titánica labor con la ambición de que ostente  nuevamente su primitiva belleza  como hace 105 años atrás
Todo aquel curioso que quiera ver el proceso de los restauradores puede acercarse a la Plaza de Mayo, de lunes a viernes de 10 a 11hs y de 13 a 14hs

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