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miércoles, 22 de agosto de 2012

Esas callecitas adoquinadas......



Cuantas veces rumiamos bronca ante una calle adoquinada que zarandea los amortiguadores de nuestro coche ...pero todo tiene su historia y si supièramos las ventajas de tan antigua forma de empedrar las calles, lo mirarìamos con mejores ojos.
Desde la època colonial las calles de Buenos Aires fueron siempre un problema, ...fangales en època de lluvias, desperdicios, polvareda en verano. En un principio una soluciòn fue consolidarlas con los mas diversos materiales, piedra, madera, mampuestos y hasta huesos, pero los resultados no fueros los adecuados.
Fue en el perìodo del Virrey Vertiz en 1777 que se inicia , continuando la labor durante el perìodo del Virrey Arredondo con las tareas de nivelaciòn de las calzadas para su posterior empedrado con piedra partida en calles y ladrillos y lajas de piedra en las aceras. En 1800 Buenos Aires ya contaba con gran parte de sus calles con empedrado irregular.
Con la llegada de las obras del sistema sanitario (agua corriente , desagues, entubamientos) propuestas por el Congreso en 1868, se dispuso el adoquinado de gran cantidad de calles, parte de ellas dentro de lo que hoy es el Casco Histórico, y se establecía que: “los paralelepípedos (la forma del cubo rectangular que tiene un adoquín) que hayan de adoptarse para dicho adoquinado serán de piedra sólida y compacta, midiendo cada uno de ocho a nueve pulgadas de largo, sobre tres a cinco pulgadas de ancho y cinco de profundidad”. Tambièn se especificaba el lecho sobre el que se lo armarìa, el cual debìa ser de arena o cascajo, consolidàndolos con arena y cal lìquida.
Pero en 1882, hubo una propuesta de adoquinado de madera (caldén, lapacho o quebracho). Las calles Alsina, desde Bolívar hasta Balcarce, y Defensa, desde Moreno hasta Hipólito Yrigoyen, lucieron este tipo de pavimento, y hasta hace poco en Cochabamba y Humberto Primo todavía se podía encontrar rastros del adoquín de madera.
La norma original disponìa que los adoquines fueran importados de Inglaterra. Los primeros adoquines comenzaron a entrar como lastre en los barcos cuando Argentina se convirtió en exportador de granos y carnes saladas. Tal vez estos fueron picados por los presos en las Islas Británicas. Pero prontamente se optó por ser más durables y económicos los de granito procedentes de la Isla Martín García, extraìdos de las canteras por los presos de su càrcel,. A partir del año 1883, con la llegada del ferrocarril a Tandil, la piedra de esa región podía llegar a Buenos Aires en sólo 10 horas y esa región también se convirtió en una fuente importante adoquines de piedra de Tandil y Olavarría .
El adoquinado tiene sus beneficios: Amortigua el sonido, absorve menos el calor, no permite las grandes velocidades , es resistente ,durable y al estar dispuesto sobre un lecho de arena facilita el drenaje del agua de lluvia evitando el anegamiento.
La palabra “adoquín” es de origen árabe y define una piedra escuadrada de forma cuadrangular. Los árabes ingresaron a Europa en el siglo VIII,pero los pavimentos de piedra se difundieron en occidente a comienzos de la era cristiana cuando los romanos dominaban ambas costas del Mediterráneo .Los romanos, con un gran imperio sintieron la necesidad de comunicarse a travès de caminos desarrollando extensas redes de piedra, para mover cómodamente sus legiones en los territorios anexados, manejaron la piedra con tal eficiencia. que aùn hoy algunas vías romanas , luego dos mil años, estàn en perfecto estado
En nuestra hermosa ciudad de Buenos Aires, mas allà del valor històrico, y el caràcter pintoresco que aporta al paisaje urbano, el adoquinado original que aùn queda en algunas calles ha sorteado y con galardones una dura prueba de màs de cien años y va por màs .

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