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martes, 29 de julio de 2014

Con nombre de novela de misterio.. "La Casa de los Pavos Reales"

 
(A solicitud de la Sra. Juana Villa de Balvanera)

Cuando el actor estadounidense Kevin Dwyer visitó Buenos Aires en calidad de turista , descubrió lugares y arquitectura y se enamoró de la ciudad. Tanto es así que decidió quedarse y junto al publicista argentino Diego Feldman, ,en 2006 adquirieron un departamento, en uno de los edificios más significativos de la ciudad.
Kevin Dwyer transformó su departamento en un emprendimiento hotelero del tipo "bed and breakfast", rentando los cuartos para turistas interesados en conocer a pleno la Ciudad de Buenos Aires. Hoy en dia se encuentra entre los mejores ranqueados en la famosa Guía Michelin
 
Este impactante edificio lo podemos encontrar en av. Rivadavia 3216 al 3232 , en el antiguo barrio de Balvanera. Tres pisos con un amplio frente de 25m de ancho . Lo que más llama la atención es su fachada con los pavos reales esculpidos en piedra que le dan su característico nombre que bien puede ser el título de una novela de misterio "La casa de los Pavos Reales"

Ocho pavos reales, de casi dos metros de largo, debajo de las ventanas de la primera planta enfrentados de a pares y otra fauna que con el tiempo nadie sabe como fue desaparecieron ,
Su diseño es una de las obras mas notables del arquitecto italiano Virginio Colombo. Como muchos de los edificios construidos en esa época fue creado para viviendas de alquiler, En 1912 Colombo lo ejecutó para la firma comercial "Rossi Hermanos", dedicada al calzado femenino e infantil 
En la planta baja funcionaba el local comercial de la firma comercial, y los pisos superiores eran viviendas de renta,  propiedad ellas de los hermanos Rossi.
Posteriormente, con la sanción de la Ley de Propiedad Horizontal de 1948, las viviendas pudieron ser compradas por sus ocupantes.
 
La casa de departamentos se desarrolla en dos cuerpos;  seis en el primero y ocho en el segundo, de dos y tres ambientes, respectivamente. Los más grandes con una superficie de 125 metros cuadrados y los otros, entre los 60 y los 80m2.
Cuando se inauguró, en 1912, era la construcción más elevada en una zona residencial muy diferente a la actual.
Los pavos reales, los leones y el dibujo de unos azulejos en la entrada  de dos triángulos superpuestos sobre un cuadrado, se asocian con símbolos de la masonería, a la que habría pertenecido el arquitecto. Aunque a mi me agrada pensar que simplemente los pavos reales son el  emblema representativo del art nouveau, estilo al que pertenece la casa. En  el art nouveau  también se incluyen los murales en ladrillos vidriados de una entrada, donde se desarrollan escenas de la campiña italiana, y las puertas curvadas que unen algunos sectores de los  departamentos con las galerías. Al fondo del acceso está un antiguo ascensor jaula, todo un avance para la época de construcción.
 
 


 
 
El tiempo fue pasando y el edificio se fue deteriorando. Su inclusión en 2001 en el listado de obras "con protección estructural" no mejoró el peligro de derrumbes de mampostería ya evidentes. 
Para solucionar esto, se inició una gestión conjunta de copropietarios, entre ellos algunos arquitectos. Se obtuvieron recursos en carácter de subsidios, por parte del Gobierno de la Ciudad, que sumados al aporte que efectuaron los propietarios, pudieron concretar en el año 2006, la restauración total de la fachada . El trabajo fue ejecutado por el arquitecto José Barassi y el escultor Federico Poncerini... la casa recobró su esplendor.

Fuente: La Nación /Fotos de la web.
 

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