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miércoles, 2 de septiembre de 2015

CAMPANOPOLIS, Una ciudad medieval.

Lugar poco conocido "Campanópolis".
Es una aldea sin estilo definido ubicada en una gran reserva ecológica en González Catán, a 30km de la Capital Federal
Vamos llegando y casi en la parte final del trayecto, el micro se desplaza por un camino que bordea un basural y de repente como por  arte de magia aparece una aldea semejante a las medievales con castillos de piedra y altos pináculos.
Al entrar a Campanópolis es imposible distinguir entre , entre la realidad y la ficción. Esta extraña urbe surge de la más extraña creatividad de su hacedor Antonio Campana. Hijo de inmigrantes compró hace cuarenta años un predio de 200 ha en González Catán (Provincia de Buenos Aires) Pero esas tierras fueron expropiadas para usarlas para un basural. Años más tarde luego de un prolongado juicio las recupera y es cuando le detectan una enfermedad terminal que le da sólo dos años de vida. Ante tan triste realidad decide dar un vuelco a su vida y consagrarse a un sueño "Campanópolis". Una obra para él , su familia y amigos, apostando a la ilusión de crear algo diferente empleando materiales de demoliciones y un amplio espíritu ecológico. Y así lo hizo, creó su "propia ciudad" . El resultado que se extiende sobre unas 20 ha de las 200, es una especie de ciudadela medieval, producto ella de una mente alocada y de la mas absoluta improvisación. Campana no era arquitectos, sólo tenía sexto grado, no empleaba arquitectos, ni trabajaba con planos.Es una ciudad erigida con el propósito de exhibir lo que más tarde o más temprano en el futuro de otra forma se olvidaría. Es para que las venideras generaciones recreen parte de su historia . La aldea está formada por una serie de construcciones unidas por callejuelas adoquinadas, pasajes, recovecos y lugares secretos. De estilos diversos del medioevo europeo unidos para producir un ecléctico estilo propio.Campana era asiduo concurrente a los antiguos remates de la ciudad de Buenos Aires, adquirió  verdaderas piezas históricasde un gran valor cultural. Las columnas de una Galería Pacífico, adoquines de la Av del Plata, relojes de la estación ferroviaria de Retiro, medidores eléctricos de la ex SEGBA, butacas de teatro, fuentes, estatuas, rejas, caireles, puertas , muebles elementos de lo mas diverso,  vitraux de antiguas casonas señoriales y elementos descartables como la escoria de las fundiciones, y aun escombros y ruinas que otro constructor que no fuera Campana consideraría inútiles y hasta una escalera que perteneció a la Basílica de Luján. Pero lo más antiguo ya estaba allí y data de 1840: un puesto de defensa en la estancia San Martín que había sido propiedad de Juan Manuel de Rosas. La villa se puede visitar pero inscribiéndose con gran anticipación. El lugar es utilizado principalmente para eventos. "El guía nos cuenta algunas curiosidades vividas en el predio: Una fiesta de Montaner , “Susana Giménez grabó la apertura de una de sus temporadas, la banda Maná presentó un álbum, el director técnico Carlos Bianchi celebró un cumpleaños y hasta la tira Chiquititas grabó escenas, además de cumpleaños de niñas quinceañeras,  y recuerda que una vez hubo un casamiento al aire libre, la novia llegó en una carroza y luego de la fiesta la pareja se fue del lugar en un globo aerostático”.
Ya alejándome del lugar, miro hacia atrás esperando que algún caballero medieval con brillante armadura me salude y recuerdo una frase inscripta en la base de la cúpula gaudiana de la calle Ayacucho :"NO HI HA SOMNIS IMPOSSIBLES"..NO HAY SUEÑOS IMPOSIBLES

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